20 febrero 2007

¿Feminismo islámico?

Pero, ¿existe el FEMINISMO ISLAMICO?. Ésta es la pregunta repetidamente escuchada por mí en los últimos días, cada vez que he comentado que iba a participar en el II Congreso Internacional de Feminismo Islámico (http://www.feminismeislamic.org/), celebrado en Barcelona, 3, 4 y 5 de noviembre.

La asistencia a este Congreso me ha permitido entender que Islam y feminismo no son divergentes, todo lo contrario. Ndeye Hadi Andújar, miembro de la Junta Islámica de Cataluña entidad organizadora de los actos, nos comentaba: “Antes de ser musulmana no era especialmente feminista. Fue a partir de la lectura del Corán que me rebelé contra la interpretación patriarcal existente. Las musulmanas sólo podemos ser feministas”

Pero, ¿el “feminismo islámico” y el feminismo sin apellido son distintos?
El feminismo es la lucha por la libertad, la igualdad y la emancipación de la mujer y (en apariencia) son las mujeres las beneficiadas de esta lucha cívica; la realidad es que los logros del feminismo benefician a la sociedad en su conjunto, sin distinción de género, clase o religión. Por tanto el feminismo islámico es, desde mi punto de vista, un fragmento de esa lucha civilizadora y actúa en el ámbito de la religión islámica para intervenir sobre las discriminaciones específicas que en ese campo se produzcan.

Amina Teslima al-Yerrahi, una dirigente espiritual en el Islam de México, comentaba: "El Islam, a diferencia del cristianismo, es intrínsecamente feminista, porque no plantea diferencias entre género ni de clases sociales, otra cosa son los vicios y distorsiones introducidos con posterioridad a la época del Profeta. Por eso propugnamos una relectura del Corán que restablezca los derechos igualitarios que en esencia ya tiene. Todas las mujeres padecemos abusos del patriarcado".

La pretensión del feminismo islámico es que se reconozca la necesidad de alcanzar la igualdad de género dentro del ámbito religioso. En los niveles teóricos denuncian las lecturas patriarcales y machistas del texto sagrado que se producen en los países de población mayoritariamente musulmana. Mansur Escudero, presidente de la Junta Islámica de España, comenta: "Debemos rechazar el machismo imperante que no es más que una tergiversación de los textos sagrados del Islam".

Así mismo, estos grupos de los conversos europeos cuando tratan cuestiones prácticas discuten, teorizan y proporcionan soluciones a problemas actuales del Islam, como es el caso del imamato femenino. Sobre el asunto del imamato conocerán los lectores que la figura del imán en el Islam no es un sacerdocio como en el caso del cristianismo; el imán es el creyente que dirige la oración y además debería ser conocedor del Corán y de sus interpretaciones, aunque esto no es siempre exactamente así y no todos los imanes están suficientemente instruidos.
Ésta cuestión del imamato femenino la ha resuelto la Junta Islámica de Cataluña de la manera más sencilla y práctica. Durante este Congreso hemos podido asistir a la oración del viernes como orantes o como respetuosos espectadores de la oración; esta oración fue dirigida por una mujer Rahel Raza, de Paquistán y en ella participaron los musulmanes sin distinción de género ni separación entre ellos, obras son amores...
Los neomusulmanes ponen en evidencia, defendiéndolo con argumentaciones muy sólidas que toman de Aberroes y otros pensadores musulmanes de la Edad Media andalusí, que el imamato femenino no es un invento caprichoso de los musulmanes españoles ya que tiene hondas raíces en la tradición histórica andalusí.

Actos ejemplarizantes de este tipo, reflexiones intelectuales y la experiencia de vivir en estados de derecho son alguna de las cosas que el Islam europeo puede aportar a la renovación del Islam. Sus actos intentan hacer ver qué cosas son esenciales, puesto que proceden de los principios revelados, y qué otras son tan solo inclusiones culturales ajenas a la revelación coránica.
En este camino de renovación intelectual están elaborando conceptos capaces de producir nuevos pensamientos; es el caso del concepto “Yihad de género” con el que se refieren a la lucha contra las interpretaciones machistas, homófobas o sexistas del texto sagrado, lectura desgraciadamente muy extendida en los países de población mayoritariamente musulmana. Abdennur Prado, neomusulmán español y uno de los ideólogos de este cambio que pretende el Islam europeo ha dicho: "El Islam no es una religión machista y no podemos aceptar que el patriarcado rija las relaciones sociales entre musulmanes de distinto género".
En el II Congreso de Feminismo Islámico se pudo comprobar que hay un amplio movimiento de musulmanes, sin distinción de género, encaminado a superar las lecturas patriarcales del texto sagrado. Mujeres que reivindican la igualdad de derechos desde su condición de musulmanas y que frente a las lecturas tópicas y agresivas que actualmente se están haciendo del Corán en algunos medios europeos anuncian la posibilidad de alcanzar una liberación espiritual en el marco del Islam.

Es un trabajo de deconstrucción de ideas e inercias asentadas desde siglos en el imaginario musulmán, la tarea no es sencilla ni será rápida. Abdennur Prado, ha escrito: “... debería saber que el problema del Islam en el siglo XXI es la propia existencia de estos clérigos reaccionarios, que han transformado el Islam en una religión legalista, misógina y oscurantista”.
Frente a estas fuerzas conservadoras, que tienen mucho poder, deberán tener la templanza suficiente para no caer en posturas imprudentes y provocativas que llevarían a sus oponentes a encerrarse, aun más, en los viejos esquemas mentales en los que ahora se sienten tan seguros.
Para el 2008 ha quedado convocado el III Congreso Internacional de Feminismo Islámico, entonces comprobaremos si los proyectos se han realizado y si las ilusiones se han convertido en hechos.

Ricardo San Segundo.
E. P. en Cultura, civilización y religión islámicas.

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